Pocos apuestan por el uso de bolsas ecológicas

10.03.2015 17:31

Del total del plástico generado en el País, 48% se destina a empaques y envases de alimentos. EL INFORMADOR / ARCHIVO

Expertos afirman que es necesario fomentar el reciclaje para disminuir la utilización de material sintético

  • Comerciantes adquieren cada mes hasta 16 kilos de empaques plásticos para sus clientes
GUADALAJARA, JALISCO (09/MAR/2015).- Un kilo de bolsa de plástico mediana, tipo camiseta, es lo que consume Rosa María Padilla cada tercer día por empacar las frutas y verduras que vende en su pequeño local, ubicado en el Mercado Pedro Ogazón, de Guadalajara.

Son 16 kilos de bolsas al mes –192 al año–, tan sólo las que utiliza una comerciante de las decenas que hay en el mercado. “Cada venta es una bolsa, mínimo. Hay gente que lleva varias cosas y es una bolsa por producto”, comenta.

Así sean tres limones, una bolsa. Un kilo de jitomates, con mayor razón. Todos buscan facilidades para acarrear sus compras, sobre todo si no estaba entre los planes de los consumidores hacer una parada en el mercado para llevar algunas cosas.

–    ¿Hay quien venga con bolsas de tela, o sus propias bolsas de plástico para llevarse la verdura?

–    “Uh, no. Muy rara la señora que sí trae en qué llevarse”.

Cada negocio reporta el mismo caso y los encargados responden en el mismo sentido: pocas personas –por lo general mujeres mayores– son quienes llevan sus bolsas a los mercados a fin de reducir el consumo de plástico.

Raquel Padilla Ruvalcaba es una de las dos personas que en un recorrido por ese mercado llevaba su propia bolsa para acarrear el mandado. “Es que me lleno de tiliches la casa. Cuando se da uno cuenta ya está lleno de bolsas y no sabe uno qué hacer con tantas”, refiere, y por eso la mujer optó por comenzar a decir no al plástico.

También María del Carmen hacía sus compras sin necesidad de plástico. Ella recuerda que cuando era joven se acostumbró a acomodar sus cosas de la manera más estratégica posible porque no había muchas facilidades para trasladar objetos como ahora se realiza.

“Nos llevábamos las cosas en la mano o en un carrito, después empezaron a dar en bolsas de papel, ya más práctico. Así nos acostumbramos”, relata la consumidora.

Las bolsas de plástico se introdujeron en México en la década de los años 70 y cambiaron radicalmente los hábitos de consumo.

EJEMPLOS
Legislación ecológica en el mundo


NUEVA YORK. En enero de este año el alcalde anunció la prohibición para establecimientos comerciales del uso de envases desechables de espuma de poliestireno, debido a que no se puede reciclar. La medida entra en vigor el próximo julio.

SAN FRANCISCO. Para reducir la cantidad de plástico en la basura, el Gobierno aprobó prohibir la venta de agua embotellada al público, y se optó por instalar bebederos. La ciudad es la primera en América con esta medida que permeará en los siguientes cuatro años.

ITALIA. Por decreto desde 2010, los comercios se ven obligados a facilitar bolsas de tela a los clientes, en vez de plástica. En el Distrito Federal, Río Grande, Argentina, y algunas provincias de España también prevén multas a quien regale plásticos.

GUADALAJARA. El Congreso de Jalisco rechazó en enero de 2011 prohibir el uso de bolsas plásticas en los comercios del Estado; se argumentó que esta medida afectaría a la industria local de plástico.

AVANCE EN TECNOLOGÍA
La UdeG abre planta de reciclaje


Con el fin de hacer palpables los beneficios de separar el plástico de los demás residuos sólidos urbanos y reciclarlos, la Universidad de Guadalajara (UdeG), inauguró en febrero pasado un Laboratorio de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Reciclado de Plásticos (Lidetrep), ubicado en Los Belenes.

Uno de los coordinadores del laboratorio, Milton Vázquez Lepe, afirmó que en la planta de reciclaje estudiantes y docentes realizan pruebas para crear objetos de material reciclado pero resistente, capaz de interesarles a los grandes consumidores de artículos de plástico.

“Estamos probando hacer macetas con fibra de agave. El 10% del material es fibra de agave, 40% es plástico reciclado y 50% es virgen. Estamos probando con diferentes densidades”, indicó el especialista, quien busca concretar macetas con material 100% reciclado.

Por el momento, el laboratorio recibe envases plásticos provenientes únicamente del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), lo cual es aún insuficiente para producir grandes cantidades de productos reciclados. No obstante, Vázquez espera que de inmediato se instalen centros de acopio en toda la red universitaria para obtener más materia prima.

De hecho, uno de los proyectos con la planta es que la iniciativa privada se interese y aproveche las instalaciones para crear productos de su autoría, de manera que mutuamente puedan beneficiarse al desarrollar objetos reciclados.

A mediano plazo, Vázquez prevé contar con los moldes suficientes que le permitan elaborar piezas de butacas con plástico reciclado, y de esa manera se conviertan en autoproveedores de ese equipamiento para la comunidad universitaria.

El laboratorio cuenta con una lavadora con capacidad para limpiar 320 kilos de plástico por hora, una máquina para extrusión con espacio para 120 kilos y una inyectora que puede crear piezas de hasta cuatro kilógramos.

EL DATO
Elección del consumidor


Del total del plástico generado en México, 48% se destina a empaques y envases de alimentos, por lo que está en manos del consumidor elegir los productos que considere con menor impacto al ambiente.

SABER MÁS
Componentes biodegradables


Aunque se habla de que las bolsas de plástico tardan incluso 100 años en degradarse (depende de su densidad), estudios locales indican que las elaboradas con elementos biodegradables tardarían meses o hasta 20 años en desintegrarse, pero por sus componentes no desaparecen al 100 por ciento.

TOME NOTA
El proceso del reciclaje


La fabricación de plástico requiere 40% menos energía que la de papel, pero su producción requiere extraer petróleo, consumo de combustibles fósiles, uso de maquinaria y alteración de ecosistemas. Reciclar plástico consume mucho menos agua que reciclar papel, y el plástico puede reciclarse hasta 20 veces.

RIESGO INMINENTE PARA EL MAR

Aunque expertos recomiendan medidas para la reutilización del plástico, una preocupación de científicos que en enero pasado publicaron una investigación en la revista especializada Science, es la disposición no adecuada de estos productos porque inminentemente llegan a los mares.

Las pesquisas de los científicos de diversas nacionalidades coincidieron en que en 2010 se tiraron ocho millones de toneladas de plástico a los océanos del mundo, cifra que supera la producción total de polímeros de un año entero sólo en la industria mexicana.

Esta cantidad de basura que llega al mar es atribuida al frecuente uso de los tiraderos extraoficiales que utilizan los ciudadanos de todo el mundo para disponer sus residuos, así como la tira de botes, envases y otros productos en la vía pública, tanto en poblaciones costeras como en las que se ubican a 50 kilómetros de los litorales.

Aunque México no se encuentra entre los 20 países que contribuyen con 80% del plástico que llega a los océanos (donde China encabeza la lista), los investigadores sí lo catalogan como una nación que medianamente aporta con estos residuos que indebidamente llegan al mar, por lo que llaman a replantear la forma en que se dispone la basura a nivel global.

Entre los daños que los plásticos generan a la fauna silvestre marina figura el atascamiento en los residuos de aletas o miembros de especies como tortugas, o bien, que los ejemplares confundan la basura como alimento, que al ingerirlo les ocasiona la muerte.

Material que se multiplica por millones

A la fecha, estudios del Instituto Mexicano del Plástico (IMP) indican que de los seis millones de toneladas de plástico que se producen en el país al año, 300 mil corresponden a bolsas para el consumidor final de un producto, que eventualmente terminan en los tiraderos. Aunque no se incluye el volumen de unidades que se importan.

Un estudio realizado por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), reveló que en Jalisco se producen 10 mil 500 toneladas mensuales de bolsas plásticas, cuya fabricación implica emitir cuatro mil 800 toneladas de dióxido de carbono por mes.

“En la industria del plástico a nivel estatal, 65% de la maquinaria podría eficientar (sic) el uso de la energía eléctrica ahorrando hasta un 30% el consumo de ésta, lo que representaría una disminución en el total de emisiones de CO2 en la ZMG de 12 toneladas por día”, añade el estudio.

Dicho documento señala que las bolsas plásticas, como otros envases, son tirados sin control en la ciudad generando contaminación en espacios públicos y áreas naturales, por lo que propone ejecutar un programa de concientización sobre racionar este tipo de residuos, así como darles una correcta disposición final.

“(Se requiere) incrementar infraestructura para el depósito de residuos y mejorar los sistemas de recolección, es una necesidad a todas luces muy palpables. Además de lo anterior, el éxito de una buena gestión de residuos será aplicar la ley sobre las personas que no dispongan adecuadamente los productos que dejen de servirles”, continúa el documento.

FRASE

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Es tan excesiva la carga ambiental de estos plásticos que es difícil afirmar que el material del que están hechos pueda ser realmente amigable con el ecosistema"

Ariana Rodríguez Arreola,
maestrante en Salud Ambiental.
www.informador.com.mx/jalisco/2015/580417/6/pocos-apuestan-por-el-uso-de-bolsas-ecologicas.htm

 

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